Está claro que un piloto con experiencia y buenas cualidades técnicas puede ir bien con cualquier moto, sin embargo incluso entre ellos hay tan distintas preferencias como motos en el mercado.
La mayor parte de nosotros nos creemos mejores pilotos de lo que en realidad somos, agl que ya juega en nuestra contra al elegir a nuestra futura compañera de aventuras. De la misma manera, todo el que tiene una enduro tiende a autoconvencerse de que su elección es la más acertada y así lo defiende a capa y espada, lo mismo que sucede con los coches. Somos muy poco objetivos e intentamos que todos a nuestro alrededor estén de acuerdo.
En todos los foros de internet, la gente pregunta con frecuencia sobre este apartado y se escuchan cosas de lo más variopinto. Una muy común es la de "yo empecé con la 250 dos tiempos y me fue muy bien", cosa que seguramente es cierta, pero si ese mismo piloto hubiera empezado por una 125 ó una 200 o incluso una pequeña cuatro tiempos, la historia hubiera sido diferente:
*Hubiera tenido más confianza desde el primer momento. Es el piloto el que tiene que dominar la moto y no al revés.
* Mientras que un exceso de gas en una moto más pequeña supone una derrapada de 30 cm. en una más potente es de 1 metro, lo que supone muchas veces la distancia entre una divertida cruzada y una buena bofetada.
*Todo el que aprende a ir rápido y aprovechar el motor con una moto pequeña, dominará a placer las motos de cualquier cilindrada.
*A mucha gente parece irle bien con este tipo de elecciones, pero son muchos los que se desaniman y venden la moto y dejan el enduro para siempre.
"no te recomiendo la 125 ó la 200 porque pronto se te quedará cortas"
*Las motos no se quedan cortas, sino el pilotaje de quienes las manejan. Solo hace falta ver las clasificaciones de scratch del nacional o del mundial. Después de ver a Mario Román en acción con su KTM EXC125 en el Enduro de Requena no creo que nadie se atreva a afirmarlo. Lo que sucede es que a la gente no le gusta reconocer sus propias limitaciones este aspecto.
No quiere decir que no tengamos que hacer caso a los propietarios de cada modelo, pero sí filtrar y analizar las respuestas. Lo mejor, dentro de las posibilidades, es probar las motos de amigos, compañeros de salidas o aprovechar las jornadas de pruebas de las distintas marcas.
Por regla general todo el mundo quiere potencia, cuanta más mejor pero... ¿cuanto tiempo somos capaces de mantener el gas a fondo en nuestras motos?
En una ocasión, hablando con Narcís Casas, ex-propietario de Gas Gas y Hebo y por supuesto ex-campeón de España de Enduro, me dijo que hiciera la siguiente reflexión:
"una moto más potente te permite ir más rápido por ejemplo en cortafuegos, pero ¿qué porcentaje del recorrido habitual incluye este tipo de obstáculos? ¿un 5%? eso sería exagerando claro, pero dejémoslo ahí. ¿merece la pena centrarnos en ese 5% respecto al restante 95%?
Intentaremos hacer ahora un análisis de los pros y los contras de cada categoría de motos de enduro.
125 cc. cuatro tiempos: Ideales para iniciarse, sobre todo los más jóvenes. Por ley no pueden tener más de 15 CV. Su handicap está en las subidas fuertes, con ellas se aprenden muy bien las técnicas básicas sin tener que estar luchando con una moto potente. Su parte ciclo suele ser más básica que las siguientes.
125 dos tiempos: Son rápidas y con muy buena relación peso-potencia. Ideales para aprender a sacar partido al motor. Tienen muchos más bajos que hace unos años. Requieren una buena atención al cambio y al acelerador, piden marcha en todo momento, pero su potencia es muy controlable, siempre van por donde quiere el piloto. Son sin duda la mejor escuela, sobre todo para los más jóvenes. Con ellas uno se siente más piloto.
200 dos tiempos: Se trata de motos ligeras tan como las 125, pero con más bajos. Potencia controlable en todo momento. Capaces de todo. Aunque no son superventas tienen sus incondicionales incluso entre pilotos ya veteranos.
250 cuatro tiempos: Están llamadas a liderar el mercado. Son muy dóciles y cansan menos. Para ir rápido de verdad con ellas hay que llevar más atención con el cambio que en cilindradas más altas. Son juguetonas y muy divertidas. Puede que quien baje de cilindrada en un principio pueda pensar que les falta motor, pero cuando se acostumbra uno a su pilotaje, reconoce sin duda sus magníficas cualidades y los tiempos salen con mayor facilidad que con otras motos. Siempre tienen más bajos que una 125 ó 200 2T. Posiblemente son válidas para un abanico más amplio de pilotos.
250 dos tiempos: Son sin duda las más vendidas y preferidas por muchos. La ligereza, potencia y bajo mantenimiento son sus señas de identidad. En contra tienen el consumo, una potencia más explosiva que las cuatro tiempos. Resultan ideales en el enduro más extremo, trialeras y todo tipo de cronos. Las largas pistas y enlace por carreteras no son de su agrado.
450 cuatro tiempos: La cilindrada reina en los cuatro tiempos. Tienen una excelente potencia en toda la gama de rpm. y resulta muy dosificable. Su suavidad y tracción en bajos es notable. Las averías como en todo 4T salen muy caras. Se puede competir con ellas prácticamente de serie. Aptas para todo tipo de recorridos. Para pilotos novatos son demasiado potentes.
300 dos tiempos: Las trialeras, enduros extremos y el barro son su sitio ideal. Como vemos en el mundial de Enduro y Enduro Indoor, tienen mucho que decir. Como a sus rivales de categoría (E3), prefieren ser llevadas en marchas largas, aprovechando sus bajos y capacidad de recuperación. La ligereza es otra de sus mejores bazas
Superiores a 500 cuatro tiempos: Enduros para los amantes de las sensaciones fuertes. Con una fortaleza tremenda, imbatibles en las más fuertes subidas y en pistas. Potencia absoluta pero con gran suavidad en la zona baja. Requieren una buena técnica y excelente forma física, si cuentas con ello obtendrás mucho a cambio.

A decir de muchos pilotos, uno no se encuentra identificado plenamente con su moto hasta el segundo año. Al margen de ello, podemos adecuar la puesta a punto y el equipamiento a nuestras exigencias.
Por ejemplo en las dos tiempos, un buen mecánico puede regular la válvula de escape para dar una respuesta más suave, ideal para firmes deslizantes, o más brusca para pilotos más agresivos y crosseros.
En cuanto a las cuatro tiempos, depende del uso que les demos, hay múltiples accesorios para mejorar su comportamiento, pero eso vendrá en otro capítulo.
La recomendación por tanto es analizar bien lo que se quiere y se puede pilotar, sin dejarnos llevar por el corazón. Si no entendemos, es mejor asesorarnos con gente experta.
Si a pesar de ello no lo tenemos claro, la opción de segunda mano es la más recomendable, si compramos en su precio y nos equivocamos siempre podemos revender la moto incluso sin perder dinero.